10 Consejos Esenciales para Caminar en Verano
El verano es la estación perfecta para caminar, ya sea por senderos de montaña o rutas costeras con baños refrescantes. Descubre 10 consejos prácticos para disfrutar del trekking estival con total seguridad.
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A los amantes de caminar usualmente les alegra la llegada del verano con gran entusiasmo; aunque sea hermoso pasear o viajar también en invierno, la "buena época" ofrece más oportunidades y alternativas al alcance de todos.
Para disfrutarla al máximo, es importante prestar atención a ciertos cuidados. Aquí encontrarás 10 consejos para caminar en verano.
1. Elige el itinerario perfecto para ti
El verano ofrece muchas posibilidades, los días son más largos y el clima invita a salir de casa y explorar: en la montaña, en la costa o junto a lagos, hay múltiples destinos para elegir y también iniciativas organizadas por asociaciones, operadores y agencias de turismo.
Seguramente encontrarás el sendero adecuado para ti, pero recuerda que, a pesar del entusiasmo del momento, siempre es bueno tomar precauciones. Las excursiones en alta montaña, aunque sean refrescantes y revitalizantes, requieren una buena planificación y una condición física adecuada; antes de decidir, verifica la dificultad y la distancia, no te excedas. Hay muchos senderos fascinantes también en las costas marítimas, pero no te dejes sorprender por un calor excesivo y recuerda que también tendrás que volver.
2. Ojo con el clima
Calcula el ritmo de tu paso, pero no olvides revisar el pronóstico del tiempo: antes de salir consulta los boletines. Es probable que las previsiones sean más favorables que en invierno, pero no subestimes temperaturas muy altas, tormentas repentinas, cambios bruscos de temperatura, neblina y el riesgo de caídas en zonas montañosas.
Una recomendación especial en caso de relámpagos: no permanezcas en lugares abiertos o bajo árboles aislados, en senderos equipados, cerca de cimas o crestas; mantente alejado de cursos de agua y no uses el teléfono. Si sorprende una tormenta repentina, es importante buscar refugio inmediatamente en una cueva o cabaña.
3. Disfruta todo el día
Probablemente no a todos les agrade la idea de madrugar durante el tiempo libre, pero en realidad, si quieres caminar en verano, este es el período ideal para aprovechar al máximo las energías del cuerpo y acompasarte con las del sol que nos acompaña durante más de 15 horas al día.
El consejo es levantarse al amanecer y regresar al atardecer, evitando moverte entre las 11 y las 15 horas aproximadamente, para disfrutar de los paisajes y los colores que la luz estival nos regala y, al mismo tiempo, permitirte un ritmo lento y relajante.
4. Protégete del sol y los cambios de temperatura
Sea cuál sea tu destino, recuerda protegerte con sombrero, gafas de sol y protector solar y vístete por capas, tipo "cebolla", especialmente si vas a la montaña. Las temperaturas descienden 6 o 7 grados cada mil metros de desnivel, así que una chaqueta cortavientos impermeable y cambios de ropa guardados en la mochila serán fundamentales, además de una toalla.
Además, siempre utiliza botas adecuadas para el terreno que tendrás que recorrer; en general, deben ser antideslizantes, transpirables y de la talla correcta, ni muy amplias para tener buen agarre sin resbalar, pero tampoco muy ajustadas, para evitar así la formación de ampollas.
5. Bebe mucha agua
Si quieres caminar en verano sin problemas musculares y circulatorios relacionados con la deshidratación, beber mucha agua es fundamental para mantener las funciones del organismo, especialmente cuando estás realizando actividad física con temperaturas elevadas.
Lleva siempre contigo una botella reutilizable llena, incluso dos, que puedas rellenar durante el camino. Si transpiras mucho, proporcionate también electrolitos y sales minerales.
6. Refresca tus muñecas y nuca, o date un chapuzón en el mar
Y si el sol se vuelve insoportable, refresca tu cuerpo aplicando agua en las muñecas y detrás de la nuca o, si es posible, sumergiéndote en un río o directamente en el mar.
Además, si has decidido estar cerca de la playa, recuerda que caminar con las piernas en agua, además de ser un excelente ejercicio físico, ayuda a quienes sufren problemas circulatorios y proporciona una relajación y bienestar general.
7. Respira
Tómate un descanso cuando sea necesario, sin preocuparte por quien te precede o camina más rápido que tú. Detenerse para recuperarse y respirar es fundamental para no sobrecargar el cuerpo y es una excelente oportunidad para conversar o, por el contrario, para meditar a la sombra de un árbol.
8. Escúchate
Presta atención a las señales de tu cuerpo; incluso si has tomado todas las precauciones necesarias, un golpe de calor, una bajada de presión, además de calambres y dolores de cabeza pueden hacerse sentir. Si adviertes alguna molestia, no la subestimes.
9. Deleita tu paladar
Aprovecha para organizar un recorrido por los sabores típicos de la región y vive así una experiencia gastronómica además de bienestar y diversión.
Una idea podría ser recorrer los senderos de refugios de montaña y probar las especialidades genuinas de la tradición alpina u optar por rutas costeras que conducen a tabernas junto al mar. Pero no comas demasiado, porque luego tendrás que reanudar la caminata.
10. Déjate sorprender
Después de haber seguido todos los consejos, ahora puedes también dejar espacio para lo inesperado, tal como está en la naturaleza de todas las cosas.
Déjate guiar por la curiosidad y mantén los ojos bien abiertos esperando que algo inesperado te sorprenda… un aguacero pasajero bajo el cual bailar y cantar, un arcoíris esquivo que perseguir, un desvío involuntario que seguir.
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